Los ataques rusos dejaron al menos 27 muertos en el este ucraniano antes del cese del fuego anunciado por Kyiv para la medianoche del martes.
Rusia lanzó una nueva serie de ataques contra ciudades del este de Ucrania pocas horas antes del cese del fuego anunciado por Kyiv para la noche del 5 al 6 de mayo. De acuerdo con Reuters, los bombardeos dejaron al menos 27 muertos y golpearon zonas urbanas e infraestructura civil, en una jornada que expuso la distancia entre los anuncios diplomáticos y la continuidad del conflicto en el terreno.
El ataque más grave se registró en Zaporizhzhia, donde murieron 12 personas y otras 20 resultaron heridas. También se reportaron víctimas en Kramatorsk, Dnipro y la región de Poltava, donde un golpe contra instalaciones gasíferas dejó cinco muertos. Las autoridades ucranianas denunciaron además daños sobre viviendas e infraestructura civil, un patrón que Kyiv viene señalando como parte de la estrategia rusa para desgastar la retaguardia social y energética del país.
Volodymyr Zelenskiy cuestionó la ofensiva rusa y apuntó contra la contradicción entre los llamados a una tregua limitada y los ataques sostenidos sobre territorio ucraniano. The Guardian informó que el presidente ucraniano acusó a Moscú de “cinismo” por pedir una pausa vinculada con las conmemoraciones del Día de la Victoria, mientras continuaban los bombardeos.
El Kremlin, por su parte, confirmó una tregua para el 8 y 9 de mayo, fechas asociadas a la celebración de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. Ucrania, sin embargo, propuso un cese del fuego abierto desde la medianoche del martes, con la intención de instalar una pausa más amplia y verificar si Moscú estaba dispuesta a detener la ofensiva. La diferencia entre una tregua ceremonial y una suspensión efectiva de hostilidades quedó en el centro del debate político y militar.
La jornada también incluyó ataques ucranianos con drones en territorio ruso. Según Reuters, Moscú informó la intercepción de 93 drones en siete horas, mientras que se reportaron dos muertos en Chuvashia. Ese dato confirma que la guerra mantiene una dinámica de golpes cruzados, con Ucrania buscando llevar presión más allá del frente y Rusia sosteniendo operaciones contra ciudades e instalaciones clave.
El escenario deja a la diplomacia en una posición frágil. Kyiv intenta mostrar voluntad de cese del fuego, pero al mismo tiempo reclama garantías ante antecedentes de incumplimientos. Moscú administra los tiempos alrededor de su calendario político y conmemorativo, mientras el frente sigue activo. En ese margen se juega no solo la posibilidad de una pausa real, sino también la disputa por quién aparece ante la comunidad internacional como responsable de impedirla.