Tenía 19 años y había construido su camino en el circuito amateur de Chubut. En el último tiempo había dado un paso al costado para dedicarse al trabajo.
En el ambiente del boxeo de Trelew, el nombre de Dylan Rojas empezaba a aparecer entre los jóvenes que buscaban hacerse un lugar en el circuito amateur. Con apenas 19 años, formaba parte de una generación que encuentra en el deporte una salida, pero también un desafío constante.
Su recorrido se había desarrollado en veladas de Trelew, Rawson y Playa Unión, donde sumó peleas entre 2024 y 2025. Allí enfrentó a rivales de distintas escuelas y transitó el proceso habitual del amateurismo: ganar experiencia arriba del ring, alternar resultados y sostener la disciplina de entrenamiento.
Rojas entrenaba en el gimnasio Guerreros del INTA, un espacio de formación reconocido en la zona. Quienes compartieron ese ámbito lo describen como un joven constante, con compromiso en la preparación y predisposición para aprender.
Sin embargo, en los últimos meses su realidad había cambiado. Según personas cercanas, había decidido dar un paso al costado en la actividad competitiva, al menos de manera momentánea, para enfocarse en el trabajo. Como ocurre con muchos boxeadores amateurs, el deporte debía convivir con la necesidad de generar ingresos para sostener a su famlia, su mamá.
Ese alejamiento no implicaba un corte definitivo con el boxeo. Mantenía el vínculo con el gimnasio y con el entorno deportivo, en una pausa que, para quienes lo conocían, formaba parte de una etapa más dentro de su recorrido.
Su historia también estaba atravesada por una raíz familiar ligada al ring: era nieto de “Choly” Argüello, una figura reconocida en el boxeo local, tanto por su trayectoria como peleador como por su rol posterior.
En ese contexto, Rojas representaba a muchos jóvenes de Chubut que intentan abrirse camino en el deporte desde abajo, combinando entrenamiento, trabajo y oportunidades limitadas. Su nombre había comenzado a instalarse en el circuito amateur, en una etapa inicial que, como en tantos casos, quedaba abierta a lo que pudiera venir.